domingo, 28 de abril de 2013

Crímenes tapados con hojas de pino

«Hicimos una escapada al pinar un grupo de guajes y lo primero que vimos fue el cadáver del padre de una de nosotras», relata una testigo

Salinas, Inés MONTES

«En Salinas, cuando entraron los nacionales mataron a mucha gente, sobre todo de la zona de El Campón. Los mataron en el pinar, a la entrada, justo a la izquierda del Instituto que construyeron ahora». Este testimonio grabado por los historiadores Pablo Martínez Corral y Azucena López García corresponde a una vecina de la localidad que vio con sus ojos los cadáveres luego enterrados en la fosa común del pinar. «Los muertos quedaron tapados con hojas de pino. Los llevaban desde la cárcel habilitada en Salinas. En una de las escapadas que hicimos al pinar varios guajes, lo primero que vimos fue el cuerpo sin vida del padre de una de nosotras. Nos dijo que no dijéramos nada a su madre sobre aquello», relató la vecina entrevistada hace algún tiempo por Pablo Martínez.

El historiador incluye tanto en su informe «La represión franquista en el concejo de Castrillón», elaborado con Azucena López, como en el libro editado por el Ayuntamiento de Castrillón «El Castrillón de la II República y la Guerra Civil», en el que contó con la colaboración de Rubén Chimeno Fernández, una relación de 50 víctimas fusiladas o desaparecidas en el pinar de Salinas desde el 22 de octubre de 1937, fecha en la que los franquistas conquistaron la localidad, hasta mediados de 1938.

El convenio urbanístico que el Ayuntamiento de Castrillón firmará con una empresa para la permuta de fincas en El Espartal ha reavivado las críticas por los efectos que la urbanización de la zona puede tener en la fosa común del pinar de Salinas. Familiares, historiadores y asociaciones reivindicativas de la memoria histórica reclaman que antes de que se comience a construir en el pinar de Salinas se realice un estudio con un georradar y catas que permitan rastrear la existencia de restos de entre 50 y 100 fusilados y enterrados en la fosa común por los franquistas durante la guerra civil española (1936-1939). «Si se va a construir, que antes se contrate un equipo especializado en investigaciones sobre el terreno. Si se utilizó un georradar para el yacimiento arqueológico del castillo de Gauzón, se podía usar también para la fosa común del pinar», sostienen los implicados.

La represión de las tropas sublevadas fue muy grande en Salinas. «Sacaron los santos y quemaron la iglesia (los republicanos). Cuando entraron los nacionales detuvieron a mucha gente porque se había quemado la iglesia», señaló la testigo entrevistada por Pablo Martínez. «En el cementerio de San Martín de Laspra también hay enterradas algunas de las víctimas asesinadas en el pinar. Hay constancia de que al menos llevaron al cementerio dos cadáveres desde el pinar hasta San Marín para contentar a la familia», sostiene el historiador.

En el informe «La represión franquista en el concejo de Castrillón», Pablo Martínez y Azucena López incluyen los nombres de 47 personas, su lugar de nacimiento, su edad y el día que fueron fusilados. Además de las víctimas naturales de Castrillón hay otras de otras localidades asturianas y españolas. «Uno de los casos más llamativos es el del concejal socialista Eladio Torres Pedrido, que vivía en lo que hoy es la calle Galán de Salinas. Tenía 69 años cuando fueron a buscarlo los nacionales y su mujer, Basilia González Busto, de 67, dijo que ella iba con su marido. Los dos fueron asesinados el 9 de mayo de 1938», explicó Pablo Martínez. «Eduardo Arandia Gastaca, tenía 37 y había nacido en Álava. Lo cogieron en Pillarno donde estaba accidentalmente y lo mataron el 1 de febrero de 1938», indica el historiador. Pablo Martínez mantiene que esos tres ciudadanos fueron fusilados en el pinar, ya que no hay constancia de haber encontrado sus restos en ninguna otra parte.

La alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina, y miembros de IU



Un grupo de niños de Salinas, algunos de ellos testigos de los trágicos acontecimientos vividos en el pinar, en una

No hay comentarios:

Publicar un comentario